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:: DESCUBRIMIENTO




Junto con Machu Picchu, la Fortaleza de Kuelap (siglo VIII d.C), aún hermosa, desconocida y envuelta en el misterio y la leyenda, es el mayor monumento arqueológico de los antiguos peruanos. Desde sus murallas de más de 20 metros de altura, a 3 mil metros sobre el nivel del mar, la perspectiva panorámica es inmejorable. Enquistada en la parte alta del valle de Utcubamba, de arquitectura circular y fino diseño en sus viviendas interiores, la construcción demandó la utilización de 40 millones de pies cuadrados de materiales. Callejones amurallados con la forma de embudos en declive permiten el ingreso al interior del recinto. Existen tres entradas que permiten acceder al corazón de Kuélap. En una de ellas los pasadizos van estrechándose hasta impedir que pase más de una persona a la vez, lo que facilitó la defensa de los antiguos habitantes de la fortaleza. A la izquierda del pasadizo hay una serie de viviendas semicirculares en perfecto estado de conservación . Unos metros más adelante se halla El Tintero (estructura circular con las paredes inclinadas). Se cree que allí se efectuaron sacrificios humanos y de animales.
Descubrimiento
En 1843, el juez de primera instancia Juan Crisóstomo Nieto llegó a Lima con un esqueleto de pelo rubio que encontró cerca de un poblado en la selva peruana. Dijo que era una momia que había hallado junto a muchas más en un complejo arqueológico que calificó como “la obra más digna de la atención pública”.
El juez era enviado a resolver un litigio de tierras, pero los pobladores lo llevaron a la cima de una montaña, donde había una enorme muralla y, sobre ella, cientos de extraordinarios recintos de piedra. Años más tarde, en el Boletín de la Sociedad Geográfica de Lima, apareció el informe del juez que describía la colosal estructura y le colocaron de título: “Torre de Babel en el Perú”.
Desde su descubrimiento, han sido muchos los investigadores que han llegado hasta estas tierras para realizar estudios sobre Kuelap. El primero en hacerlo fue el sabio italiano Antonio Raimondi en 1860. Charles Wiener, Adolph Banbelier, Loors Langlots, Paul Henri Reichlen, siguieron sus pasos. Pero la descripción más minuciosa y completa sería la realizada por Alfredo Narvaez, de 1985 a 1987.

:: UBICACIÓN


Ubicación
En la cima de una escarpada montaña a 2,900 msnm, en la franja de bosques de neblina del nororiente peruano se halla esta fabulosa Ciudadela que sin duda le quitará el aliento por la belleza y originalidad de su construcción. Al este del conjunto corre el Río Utcubamba, al oeste y norte la cuenca desciende y desemboca en el Río Tingo, discurriendo al sur el Río Selcas.
En su construcción se habría utilizado 25`000,000 de metros cúbicos de material, tres veces más que el utilizado en la construcción de la Gran Pirámide de Keops (Egipto).
Kuelap alberga 505 recintos en su interior y 198 fuera de ella, sumando así más de 700 edificaciones. Una de las características más impresionantes del complejo son sus enormes dimensiones, 582 m de largo y 111 m de ancho, con una muralla de unos 20 m de altura que delimita los llamados "Pueblo Alto" y "Pueblo Bajo".
La construcción de la Ciudadela sobre plataformas elevadas permitió una mayor visibilidad de otras urbes construidas sobre las altas cumbres aledañas, así como de las vías de acceso a las cuencas de los Ríos Marañón y Huallaga (rutas usadas para sus relaciones comerciales). Un lugar inexpugnable para los reinos vecinos, al estar rodeado de farallones y precipicios por tres de sus cuatro costados, aunque finalmente fue conquistado por los quechuas quienes lograron anexarlo al Imperio Incaico.

:: FORTALEZA




La Fortaleza
Civilización grande

Croquis de la ciudad fortificada de kuelap.jpg
En la cima de la montaña, la fortaleza de Kuélap se luce por su enorme muralla de hasta veinte metros de altura y que alberga alrededor de seis cuadras de largo. En su interior, se encuentra toda una ciudad compuesta por 420 casas circulares. Construidas con bloques de granito rosado y superpuestas sin ningún otro elemento, han podido desafiar durante siglos la destrucción de la erosión y la lluvia. La fortaleza posee tres puertas, dos de ellas están clausuradas por la fragilidad de la estructura y el paso de los años. La puerta de acceso a los turistas es a través de una escalinata de piedra. A medida que la escalera avanza hacia la montaña, va reduciendo de ancho, de modo que al llegar a la primera plataforma sólo queda espacio para el ingreso de personas en columna de a uno y con la cabeza inclinada . En los muros laterales de la escalera hay pequeñas casas que servían para esconder a guerreros, que armados atacaban en la cabeza a sus enemigos.
Planificación social En el interior existen tres niveles. El primero y más amplio lo ocupaba el pueblo, los otros dos niveles eran de los jefes militares y maestros. También hay una torre o torreón, que sirvió para observar a grandes distancias la presencia del enemigo. La fortaleza fue construida entre los años 800 y 500 AC por la cultura chachapoyas. Con mucha experiencia en la estrategia y defensa militar, tuvo que enfrentarse a las guerras de conquista de los waris y chibchas.
Tiempos violentos Los chachapoyas se enfrentaron a duras batallas, pero no lograron superar la astucia incas. del Imperio Inca. Estos, al percatarse de la trampa que forma la entrada a la ciudad, cercaron todo el recinto. El pueblo poseía en sus almacenes comida por unos días, pero debían salir del lugar para conseguir más alimentos y agua. El hambre obligó a esta cultura rendirse, ocupando territorios vecinos. Los incas vivieron allí por muchos años. Esto se comprueba en las construcciones en forma de rectángulo, figura que caracterizaba las edificaciones Tras la conquista de los españoles a este suelo, los chachapoyas establecieron una alianza con ellos par a derrotar a los incas. En la sangrienta batalla, los conquistadores lanzaron antorchas de fuego por las altas murallas de la ciudadela, obligando a los incas a salir despavoridos y encontrar la eminente muerte.
En el pánico, los españoles ingresaron a la ciudad en llamas buscando almacenes de oro, pero al no encontrar nada que sea de valor, destruyeron todo lo que había en su paso, además de dar muerte a los chachapoyas. Desde ese entonces, la ciudadela quedó abandonada hasta su descubrimiento en 1843 por el juez Crisóstomo Nieto. Kuélap está rodeada de otras fortalezas y recintos que aún están en plena investigación, muchas incluso están aún cubiertas por la espesa vegetación y en zonas difíciles de acceder. Por ello, Chachapoyas y los al rededores se percibe como un potencial turístico tan fuerte como el Cusco

:: MURALLA







La Muralla
La gigantesca muralla que la protege, está compuesta por puestos de vigilancia, un torreón y tres estrechos ingresos, dos de ellos orientados hacia el este y el tercero hacia el oeste. Las entradas construidas en forma de embudo, con un ancho de 3 metros en la parte exterior y 70 centímetros en el interior, permite el ingreso de sólo una persona a la vez, aumentando su carácter inexpugnable.
La momumentalidad y complejidad de estas construcciones se encuentran distribuidas en un área de forma de una ala alargada, con orientación Norte Sur de aproximadamente unos 584 Mts. de largo y un promedio de 120 Mts. de ancho la cual esta limitada por la gran muralla que va perimetralmente encerrando el conjunto arqueológico llegando a medir en algunas partes más de 20 mts. de altura y en cuya conformación estructural se han registrado gran cantidad de entierros múltiples según los reportes de arqueólogo Orlando Angulo residente del lugar.
Además de Impedir el acceso, el muro de contención servía al relleno que se coloco para obtener superficies planas en la ladera del cerro con la finalidad de conseguir seguridad y protección, el material utilizado en las edificaciones fueron bloques de piedra caliza canteada sin pulimento. Teniendo tres entradas a la ciudad que a través de la muralla, dando la impresión de túneles cónicos, criterio con el que fue construido; anchos al entrar y angostos al salir, permitiendo el acceso solo a una persona

:: FORTALEZA











Interior de la Fortaleza
Básicamente, la Ciudadela de Kuelap está conformada por dos gigantescas plataformas artificiales superpuestas, sobre las cuales se levanta el centro poblado, en donde edificaron recintos habitacionales y cívico ceremoniales. El Pueblo Bajo, está conformado por 335 estructuras circulares de entre las cuales destaca una ubicada en el extremo sur y conocida como "El Tintero". Construido en forma de cono invertido, "El Tintero", es un edificio que presumiblemente habría cumplido una función ceremonial. Posee una altura de 5.5 metros y un diámetro de 13.7 metros, en su interior se halla una cámara en forma de botella de más de 5 metros de profundidad. El Pueblo Alto está constituido por 80 construcciones de piedra. Las más importantes son "El Castillo", compuesto por tres plataformas superpuestas; y "El Torreón", al norte del Pueblo Alto, de 7 metros de altura y de carácter defensivo, que ofrece además una estupenda vista panorámica del lugar.
En su mayoría, las construcciones presentan forma circular debido a la particular concepción de utilización del espacio redondo de este pueblo, distinta del uso del espacio rectangular empleado en otras culturas peruanas. Esta particularidad le agrega un enorme sentido artístico y estético que es acrecentado por los decorados de frisos romboides y figuras antropomorfas en altorrelieve de los muros. Los bloques de piedra caliza utilizados para la construcción del complejo presentan distintas calidades de acabados, siendo los más elaborados los destinados a las construcciones ceremoniales.
El complejo arqueológico se ubica en una cresta rocosa a 3000 msnm y se asienta sobre dos gigantescas plataformas artificiales superpuestas, construidas piedra por piedra. Lo más impresionante de Kuélap son las enormes murallas defensivas (30 m. de altura por 600 m. de largo) que delimitan los llamados "pueblo bajo" y "pueblo alto". Este muro perimetral está adornado por millares de bromelias, que le confieren una particular belleza a la construcción. El material de todo el complejo arqueológico consiste en bloques de piedra caliza tallados con diversos grados de acabado, siendo los que componen los recintos sagrados los de mejor factura.
Con 584 x 110 m. de base, por sus dimensiones y características, las ruinas son comparadas a menudo con las ciudadelas incas de Sacsaywarnan y Machu Picchu. La fortaleza dispone de tres entradas, dos hacia el E y una en el lado 0, diseñadas como enormes callejones en forma de embudo que terminan en una pequeña abertura que permite el ingreso de sólo un individuo por vez. Rodeada de farallones y precipicios por tres de sus cuatro costados, la fortaleza era realmente inexpugnable. El interior de la ciudadela se presenta como una serie de "barrios" ubicados en diferentes niveles de altitud, formados por varias docenas de edificaciones circulares de mucho sentido artístico y estético (exacta disposición de las piedras, frisos romboides y figuras antropomorfas en altorrelieve).
Los superiores, al parecer destinados a los jerarcas chachapoyas, poseen fachadas decoradas con frisos geométricos calados. Las viviendas carecen de ventanas y poseen un techo de roca perfectamente sellado como protección frente a las intensas lluvias, abundantes en la zona. En el extremo 5 sobresale una extraordinaria construcción circular. Es el denominado "tintero", una estructura de casi 6 m. de altura con la forma de un cono invertido, de función presumiblemente ceremonial. Los mausoleos de la Laguna de Los Cóndores Un elevado farallón con vista a la paradisiaca Laguna Negra fue utilizado por los Chachas como lugar para la construcción de cámaras funerarias monumentales

:: CULTURA CHACHAPOYAS


La Cultura Chachapoyas
Esta zona del Amazonas fue asiento de la influyente cultura Chachapoyas o Sachapuyos, con un clima templado seco durante el día y temperaturas bajo cero durante la noche, lo que provoca un contraste climático interesante. Sus construcciones pétreas, templos, fortalezas, andenes, tumbas, cerámicas y ciudades dan testimonio del gran avance alcanzado por esta civilización. La Fortaleza de Kuélap representa su máximo legado y la mejor atracción para los turistas.
También en la cercana provincia de Luya, se desarrollaron paralelamente las culturas Chipuric y Revach. Los fardos funerarios y necrópolis hallados en la zona constituyen importantes vestigios de interés turístico.En el año de 1475 Chachapoyas fue anexada al imperio incaico y posteriormente fue conquistada por los españoles. La influencia virreinal en la arquitectura de esta ciudad es considerable, sobre todo en las zonas urbanas.
El complejo fue habitado por un grupo humano integrante de un gran Curacazgo (sistema de organización social predominante en la zona), perteneciente a la Nación de los Chachapoyas. Su época de esplendor cultural se dio entre los siglos X y XV d.C. Es durante este periodo de auge social y económico que fue conquistado por los Incas, en su paso por la Amazonía hacia la conquista del Reino de Quito (Ecuador). Finalmente fueron invadidos por los españoles en el siglo XVI, en su búsqueda por El Dorado.
La Cultura Chachapoya, una gran Nación conformada por Curacazgos independientes entre sí, nos ha legado una gran cantidad de hermosos monumentos arqueológicos dispersos en la zona del Río Utcubamba. Ejemplos de su bella arquitectura son Olán, Yalapé, Purunllacta o "Monte Peruvia", Gran Vilaya, Vira Vira, Karajía, Gran Pajatén y Leimebamba, entre muchos otros.
La sociedad que habitó Kuelap se sustentó gracias a la producción agrícola, el intercambio y la caza. Cultivaron, básicamente, el maíz (Zea mays), el fríjol (Judíaphaseolus vulgaris), tarhui (Lupinus mutabilis Sweet) y varias raíces y tubérculos comestibles como la papa (Solanum tuberosum), la achira (Canna edulis), la mashua (Tropaeolum tuberosum), el olluco (Ullucus tuberosus), la arracacha (Arracacia xanthorrhiza) y el yacón (Polimnia sonchifolia). Obtuvieron proteínas de las carnes de la llama (Lama glama), el cuy (Cavia sp.), el majás (Agouti paca) y otros mamíferos salvajes cuyos huesos han sido encontrados en los restos arqueológicos.
Los Chachapoyas y sus grandes y asombrosas construcciones Chachapoyas, pequeña ciudad fundada en 1538 por Alonso de Alvarado, capital de la actual región Amazonas, fue unida al resto del país por vía aérea en el año 1930 y por vía terrestre en 1960, cuando se abrió un camino afirmado que permitió el ingreso de vehículos. Esta es una ciudad que en los últimos tiempos está siendo redescubierta, y existen en su área un promedio de 500 restos arqueológicos, todos de la cultura Chachapoyas, entre tumbas, sarcófagos, fortalezas, torreones aislados, caminos, petroglifos, pinturas rupestres, restos textiles, cerámica y un sinnúmero de artículos que únicamente demuestran la grandeza, desarrollo y avance de esta cultura. De carácter indomable, los Chachapoyas le dieron mucho trabajo a los Incas durante su proceso de conquista.
La ciudad pequeña y encantadora guarda rasgos y muchos aspectos coloniales. Podemos ver casas de grandes patios con una pileta central, hechas con adobe y muchas flores coloridas. Hasta la fecha los restos arqueológicos son poco conocidos y explorados, por lo que permanecen aún con pocos circuitos turísticos clásicos, pero cuenta con muchos explorables y muy pocos visitados, por lo que aprovechamos para describir alguno de ellos:
Chachapoyas era el centro de una región en donde se desarrolló una civilización predecesora de los Incas y en algunos momentos de su historia con un desarrollo paralelo. Sus mejores construcciones se realizaron entre los siglos IX y XV de nuestra era, y su florecimiento se inició a partir del siglo I. Los incas, a su llegada, tuvieron grandes dificultades para someter a los Chachapoyas (o Sachapuyos), los que fueron dominados finalmente por el imperio incaico después de varios encuentros largos, sangrientos y difíciles, al mando del Inca Túpac Yupanqui hacia 1475, quien logra imponerse; sin embargo, ellos se rebelaron a menudo, hasta poco antes del episodio en Cajamarca entre Pizarro y Atahualpa, en 1532, en donde se aliaron con los conquistadores y se sublevaron contra los Incas, negándose a tomar parte en la gran rebelión de Manco Inca en 1536 contra los españoles. La cultura Chachapoyas inició su florecimiento a principios de nuestra era. Ellos tuvieron artistas muy diestros, destacando sus textiles, su orfebrería, sus construcciones y otros aspectos, siendo tan hábiles como los del imperio costeño Chimú. Pero sobre todo, los Chachapoyas construyeron una de las fortalezas más grandes del Perú precolombino, cuyas imponentes ruinas mantienen un dominio sobre las vías de ingreso a la zona del Marañón, sus ruinas y restos encontrados tienen alguna influencia de los Chimú y los Incas, presentado sus construcciones fúnebres la particularidad de estar todas ubicadas en lugares muy altos, o en zonas escarpadas de muy difícil acceso. Los sitios más destacados están distribuidos en el estrecho valle del río Utcubamba
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:: ARQUITECTURA


La arquitectura del templo antiguoDebido a que recién se ha iniciado la segregación de esta fase, ya que el Templo Nuevo fue construido sobre éste, la identificación del Templo Antiguo está incompleta. En realidad, sólo se ha reconocido el volumen principal -en forma de U y con la imagen de un gran ídolo tallado en piedra que usualmente conocemos como Lanzón en su interior- y un atrio con cornisas y cabezas talladas en piedra en cuyo centro hay una plaza circular hundida a la que erróneamente algunas personas llaman "anfiteatro". De los otros edificios e instalaciones sólo tenemos vestigios e indicios. De acuerdo con el conjunto de datos disponibles hasta ahora, además del cuerpo central, el templo tiene dos plataformas anexas: una, al norte, próxima al ala izquierda mirando hacia el exterior, llamada Templo Norte o sector D, y otra, al sur, más larga y alejada, llamada sector F. Otros indicativos permiten extender el área del Templo Antiguo hasta el extremo norte del pueblo, en la zona llamada Urabarrio, donde hay una consistente presencia de la cerámica que Richard Burger llamó Urabarrio por esta causa. Allí, Marino González encontró construcciones megalíticas y galerías de estilo Chavín. El Templo Antiguo sufrió una serie de modificaciones que variaron las formas del proyecto arquitectónico original. De acuerdo a nuestros datos, la plaza circular hundida inscrita en el atrio es parte de una plataforma agregada encima de la primera versión de éste, de la cual sólo tenemos algunos vestigios por confirmar. Esta plataforma agregada, con sus lápidas finamente talladas y grabadas, con sus galerías de las Ofrendas, las Caracolas y el Campamento, corresponde al parecer a la última fase del Templo Antiguo. A este añadido se suman otros en las alas, como uno en la sur, con galerías como la de las Vigas Ornamentales, que tiene dos de estos elementos con figuras grabadas de animales míticos marinos. Algunas evidencias sueltas, como la de una inmensa columna de roca negra, rota en muchos fragmentos y enterrada, señalan estructuras ahora desconocidas. Esta columna, de casi 1 m de diámetro, presenta figuras grabadas en el viejo estilo Chavín. El Templo Antiguo contaba con una bella ornamentación. La plaza circular hundida tenía un muro en cuyo frente occidental, donde alumbra el sol naciente, había dos hileras de lápidas grabadas: la inferior, de piedras de distintos colores, con figuras de felinos y la superior con una procesión de personajes que parecen ser músicos y danzantes. En esta plaza circular, en el centro, pudo haber estado el Obelisco Tello.
En la plataforma que la rodea se construyó la galería que hemos llamado de las Ofrendas, donde se ha encontrado un verdadero tesoro, depositado seguramente en conmemoración de la construcción del atrio. Otra galería, aún no excavada, guarda ofrendas en conchas de mar, principalmente de las especies Spondylus princeps y Strombus galeatus. En la mencionada plaza circular hundida también hay dos escalinatas alineadas en el eje este-oeste, una de entrada y otra de salida. Por la del oeste se accedía a una plataforma en la que posiblemente había tres vanos-uno central conectado con dos laterales-, desde la que se subía a las instalaciones de la nave central del templo. Del vano central partía una escalinata que llevaba hacia la cima del templo, donde había un recinto que desapareció con el aluvión de 1945. La escalinata del vano sur, de la que existen aún algunas gradas, conducía al conjunto de galerías que están asociadas al Lanzón. La del vano norte aún está cubierta por las deposiciones posteriores. Todas estas escalinatas eran interiores, de modo que lo que se apreciaba desde el atrio eran sólo sus entradas. La plaza circular hundida y sus frisos La plaza circular hundida, enlosada con piedras amarillas, es un espacio sagrado ubicado en el centro de una plataforma cuadrada y a 2,10 m de profundidad. Tiene 21 m de diámetro y está dividida en dos mitades, una occidental, pegada a la plataforma central, y otra oriental. El muro occidental estuvo cubierto por dos series continuas -una encima de otra- de lápidas grabadas, la de abajo, de unos 30 cm de alto por 60 cm de ancho, con imágenes muy realistas de felinos vistos de perfil, y la de arriba, de alrededor de 60 cm de lado, con personajes organizados en una suerte de procesión en la que aparecen unos trompeteros o tocadores de pututu -una caracola marina de sonido profundo-, un portador de una rama de cactus San Pedro y otros danzantes. En las lápidas superiores, la procesión de los músicos y danzantes está grabada a ambos lados de la escalinata occidental de la plaza circular y sólo en este hemiciclo. Ahora sólo quedan 5 , pero debieron de haber 14 en cada lado. Ellos -también los felinos de la parte inferior del muro- se dirigen desde los dos lados hacia el centro, de modo que los que vienen del norte caminan hacia el sur y viceversa. Miran hacia la escalinata, aunque hay al menos uno -o dos- en cada lado que mira hacia el centro de la plaza, donde debió de estar clavado el Obelisco Tello. Es decir que, mientras que los demás están de perfil, estos últimos están de frente. Los músicos y danzantes iban muy bien ataviados, con coronas, mantos y adornos simbólicos que seguramente hablaban de sus dignidades. Los felinos, en las lápidas inferiores, caminan todos, desde el norte y el sur, hacia la escalinata. Sus cabezas son básicamente iguales, pero sus cuerpos, por parejas, son diferentes. Están individualizados, de modo que cada uno debe de haber representado algo distinto. Es tentador pensar que representaban constelaciones o fuerzas cósmicas diferentes. Los felinos acompañaban desde abajo a los dignatarios, quienes ocupaban un lugar destacado en la procesión. Todos -músicos y danzantes, y felinos- avanzan hacia el centro, siguiendo la misma dirección que la sombra del Obelisco por las mañanas a lo largo del año. En el solsticio de invierno (21-24 de junio), cuando va a empezar el año agrícola, la sombra apunta hacia el sudoeste y "camina" hacia el centro, donde se encontraría el Obelisco.
http://chavin.perucultural.org.pe/

:: LITOESCULTURA


Introducción a la litoesculturaEl arte lítico chavinense no es propiamente escultórico, pese a que existen más de cien esculturas de cabezas monstruosas, humanas, de animales, etc. Se trata en realidad de un manejo de superficies planas, en donde se graban imágenes relacionadas con el culto. Es un arte asociado a la arquitectura, aunque algunas piezas son obviamente independientes de ella, como es el caso del ídolo principal, que si bien está dentro del templo, obviamente fue esculpido con independencia de una función de columna, enchape de muro, viga, cornisa o algo similar; ocurre igual con piezas como el "Obelisco Tello". La litoescultura o lapidaria chavinense fue y es el paradigma del estilo llamado "Chavín"; lamentablemente hay pocos objetos iguales en otras partes, esto determinó que los términos de comparación con la cerámica u otros materiales, fueran sumamente arbitrarios, de modo que se produjeron muchas interpretaciones confusas y se concedió al estilo una extensión mayor de la que tiene. Eso favoreció a que se construyeran hipótesis tan ambiciosas como la de considerar a Chavín como la "capital" de un imperio, con un ámbito muy vasto de dominio. Todavía hoy, el llamado "Horizonte Temprano", es confundido como la etapa de expansión de la cultura Chavín a nivel pan-peruano. John H. Rowe (1962), logró hacer una segregación cronológica de las litoesculturas de Chavín, utilizando su asociación con las diversas fases constructivas del centro ceremonial y algunos rasgos estilísticos derivados de la secuencia que él y Lawrence Dawson habían construido para la cerámica Paracas-Ocucaje del valle de Ica. AB, es la fase más antigua, representada por la Gran Imagen ("Lanzón") que está asociada al viejo templo. Por razones de estilo se le asocia una cornisa donde aparecen unos jaguares y serpientes cuyos atributos se hacen extensivos a la fase. C, es la fase relativa al "Obelisco Tello", que si bien no tenía probanza directa cuando Rowe hizo el enunciado, gracias a las excavaciones en el "Atrio del Viejo Templo", esta fase se ha confirmado, agregando numerosas lápidas grabadas con personajes antropomorfos y figuras de jaguares parecidas al de la Cornisa AB. D, la tercera fase, está constituida por un grupo de litoesculturas asociadas al "Pórtico de las Falcónidas", en el Templo Nuevo, entre las que destacan las columnas con imágenes de aves antropomorfas, el dintel-voladizo con falcónidas grabadas y las lápidas del atrio anexo al pórtico. EF, la última fase, es la que por ahora aun no cuenta con sustento empírico y está representada sobre todo por la "Estela Raimondi", un monumento que representa al "Dios de los Báculos", divinidad muy popular en el sur andino. Las evidencias disponibles no favorecen una hipótesis expansiva de la cultura Chavín, aun cuando parece ser cada vez más claro que el sitio fue un lugar muy poderoso en su tiempo, pero más bien centro de concentración y convergencia que de difusión

:: CERÁMICA


En 1919 y 1924, durante sus visitas a Chavín, Julio C. Tello halló algunos fragmentos de cerámica con rasgos determinados. Al haber definido a Chavín como una época de la historia del Perú, identificó su cerámica como negra, oscura y decorada con incisiones y diseños en relieve. Cuando descubrió que ésta se parecía a la que Max Uhle había hallado en Supe y en Ancón, atribuida a los llamados "pescadores primitivos", y a la que se había hallado en el valle de Chicama, cuyas piezas mostraban íconos parecidos a los de las litoesculturas chavinenses, Tello caracterizó a Chavín como la época más antigua de la cultura peruana, cuyo centro estaba ubicado en una zona de sierra próxima al río Marañón: Chavín de Huántar. Luego de la década de 1920 comenzaron a aparecer evidencias de cerámica oscura e incisa en otros lugares de la costa y la sierra del Perú, que fue denominada erróneamente Chavín o chavinoide. Este hecho generó una gran confusión, pues, como se reveló durante la segunda mitad del siglo XX, esta cerámica en realidad se había producido a lo largo de muchos siglos y no había estado necesariamente ligada a Chavín. En la selva del río Ucayali (Tutishcainyo), en Huánuco (Wayra Jirka), en otras zonas de la sierra y en la costa los ejemplos más antiguos tienen estas mismas características. Algunos de ellos fueron establecidos por Tello e incluidos en su complejo Chavín, pero los anteriores a la época de las litoesculturas y de los grandes templos de Chavín de Huántar, no. Estos últimos se conocieron gracias a investigaciones posteriores que se hicieron en muchos lugares de la costa, como Ancón y Guañape, o de la sierra, como Huánuco (Kotosh) y Cajamarca (Pandanche y Huacaloma). En Ancón, más que en ningún otro lugar, se encontró una larga secuencia de cerámica. En ella se logró identificar una ocupación con los rasgos propios del estilo Chavín relacionada al Horizonte Temprano y otra anterior de larga permanencia, que se ubica en la etapa Inicial, llamada también Formativo Inferior. En cuanto a términos de espacio, el afinamiento de los estudios realizados en base a la cerámica ha permitido distinguir diferencias regionales y locales significativas y segregar áreas en las que es reconocible alguna o ninguna vinculación con Chavín. El primero en reconocer esto fue Rafael Larco Herrera, quien reclamó la necesidad de distinguir el estilo Cupisnique -la cerámica del valle de Chicama que Tello reconocía como "Chavín clásico"- del estilo Chavín. Las investigaciones posteriores fueron dándole la razón a Larco, restringiéndose de esta manera la esfera de influencia de Chavín a los territorios de Ancash, Huánuco y Lima. Por otro lado, en las regiones de Cajamarca, Lambayeque y Jequetepeque se desarrolló una cerámica similar en algunos aspectos a la de Cupisnique, mientras que en Ica se iba desarrollando la cerámica Paracas, emparentada de alguna manera con la de la sierra de Huancavelica y Ayacucho y la de Chavín. En Apurímac, Cusco y el lago Titicaca las evidencias dan cuenta de una cerámica con rasgos propios claramente diferenciados. De este modo, la cerámica ligada a las litoesculturas que definen el estilo Chavín quedó restringida a la región centro-norte del Perú y a un período de esplendor que puede fecharse entre los siglos X y IV a. C. Es a esa época, al siglo IX, a la que pertenecen las hermosas piezas encontradas en la Galería de las Ofrendas, donde las modalidades Dragoniana, Qotopukyo y Floral tuvieron tan magnífica presencia. Todavía están por descubrirse las varias fases que tuvo la historia de estas modalidades del estilo Chavín, pues todo nos hace pensar que se trata de cerámica que no representa más que los usos y gustos de una o dos generaciones de alfareros. También está en proceso de investigación la procedencia de estas modalidades y de las demás representadas en la galería, donde sin duda se reunieron ofrendas de artesanos de las tierras de Cupisnique, Cajamarca, Huánuco y la costa central. Las distintas técnicas que se usaron para hacer vasijas con las mismas formas nos llevan a inferir que se trataba de alfareros que tenían tradiciones, expresiones artísticas y arcillas diferentes y que había distintos centros de producción que, además, cubrían un "mercado" de consumo diverso, de carácter local o regional.

:: METALURGIA




IntroducciónChavín representa la época que da inicio al uso de los metales. La producción metalúrgica comienza con el oro y casi simultáneamente con el cobre nativo en sitios ligados a Cupisnique y Chavín, a pesar de que la evidencia más antigua de objetos de oro en los Andes centrales se remonta 1 500 años antes de la era cristiana en la región de Andahuaylas, en la sierra sur del Perú. A lo largo de toda la etapa Formativa la metalurgia mantuvo una condición ciertamente primitiva utilizando los metales nativos -tanto el oro como el cobre- en su forma natural. Posteriormente el cobre, hallado en forma de rocas, sería convertido en metal mediante procesos de fundición. El oro y el cobre eran obtenidos en la naturaleza en forma de "pepitas" o pedazos que contenían físicamente sus cualidades de color, dureza y maleabilidad. Lo que hacían los artesanos era convertirlos en láminas mediante el martillado en frío, sin someterlos al fuego. Los dos metales mencionados son lo suficientemente maleables como para que esto ocurra, aun cuando el cobre podía exigir el calentamiento para ser trabajado, lo que llevó a descubrir que el uso del fuego podía permitir una unión más firme entre piezas que estaban originalmente separadas. Existen algunos objetos en los que también se usó plata nativa, como los de Chongoyape, donde se usó la unión de un segmento de este metal con otro de oro para obtener un efecto de color. Las láminas de metal, martilladas, presionadas, repujadas o trabajadas con instrumentos con punta o filo, eran finalmente convertidas en lienzos sobre los que se grababan o destacaban figuras o diseños de los estilos propios de la época. Estas láminas eran entonces dobladas o unidas con ayuda del fuego o simplemente también del martilleo y así eran convertidas en coronas, orejeras, narigueras, collares, pectorales, cinturones, brazaletes, ajorcas y otros adornos, casi todos dirigidos a ser parte del ornato o del vestir personal. Excepcionalmente se han encontrado piezas que pudieron servir para otros fines, como para inhalar estupefacientes, cubrir cetros y contener bebidas o comidas -pequeños recipientes en forma de vasos o copas-, que cumplían funciones más ornamentales que utilitarias. Los hallazgos de oro no son frecuentes y casi toda la información disponible se reduce a lotes o piezas aisladas encontrados de manera casual por campesinos o "huaqueros", especialmente en la costa y la sierra norte del Perú. Esto significa que el registro arqueológico propiamente dicho, es decir el realizado por profesionales, es mínimo.Por otro lado existen muchas piezas falsificadas para su comercialización entre coleccionistas y aficionados, debido a la facilidad con que pueden reproducirse. De todas maneras, los hallazgos más notables son los de Chongoyape y de Kuntur Wasi. Los registrados en el mismo Chavín son muy escasos y apenas consistentes en pequeñas láminas. Sin embargo, algunas piezas de colecciones antiguas indican que éstas "proceden de Chavín", aunque no mencionan el hallazgo. Pero en el valle de Chicama, en las excavaciones que hizo Rafael Larco Hoyle, sí aparecieron algunas piezas de oro, como también en los valles de Jequetepeque, Zaña y Trujillo. Así, se podría decir que el oro estaba asociado principalmente a los cupisniques y a su área de relación.

:: CHAVIN


:: Fotos:Alejandro Balaguer y Sebastian Portocarrero

:: UBICACIÓN GEOGRÁFICA DE CHAVIN


Chavín se encuentra ubicado en el inicio de un estrecho callejón, formado por el río Pukcha o Mosna, el que se forma con los deshielos de la Cordillera Blanca y conduce sus aguas hacia el río Marañón, donde nace el Amazonas. Está pues en el corazón mismo de los Andes, a 3180 ms. sobre el nivel del mar, formando parte del llamado Callejón de Conchucos, que corre de sur a norte, paralelo al Callejón de Huaylas, formado por el río Santa que también se nutre de las aguas de la Cordillera Blanca, pero que por estar al occidente desagua en el océano Pacífico. Dos cadenas montañosas separan a Chavín del mar -las cordilleras Blanca y Negra- y dos otras cadenas lo separan de la selva amazónica: la central que se levanta entre las cuencas del Marañón y el Huallaga, y la oriental, que establece la separación de aguas entre el Huallaga y el Ucayali. Esta situación geográfica crea serias dificultades de comunicación entre las poblaciones allí asentadas, cuya proximidad relativa está mediada por la altitud y la irregularidad de la tierra. Eso crea una difícil condición de vecinos distantes. Chavín, está en un punto crucial de conexión este-oeste y norte-sur de un extenso territorio. Es una suerte de "nudo de caminos" de una región que cubre la costa y la sierra de Lambayeque, La Libertad, Cajamarca, Ancash, Huánuco y Lima. Desde Chavín, además, se puede llegar a la floresta amazónica siguiendo el curso del Marañón. Según Antonio Raimondi (1873: 205), en el s. XIX mantenía la exportación de maíz a Huaraz y Huamalíes (Huánuco) y de harina de trigo hacia Huánuco y Cerro de Pasco, del mismo modo como gente de la costa iba todos los años para adquirir ganado. Señala también que hay oro en el distrito de Uco, cerca de la desembocadura en el Marañón. Chavín está sobre una terraza aluvial asociada a un río mayor -el Pukcha- que baja desde el sur, y un tributario -el Wacheqsa- que baja abruptamente desde la Cordillera Blanca, en cuyos estribos orientales está el sitio.
:: Luis G. Lumbreras

viernes

:: EL SEÑOR DE SIPÁN

El Señor de Sipán
Por desgracia, se han perdido muchas muestras del arte mochica por culpa de los saqueos que han sufrido los yacimientos. En todo caso, a finales de la década de 1980 un increíble descubrimiento vino a arrojar luz sobre esta importante cultura que fue la mochica. En la región de Lambayeque, muy cerca del pueblo de Sipán, se halló una magnífica tumba real. Y en ella se encontraron en un perfecto estado de conservación numerosos objetos con los que se acompañó el entierro de este ya famoso guerrero y gobernante que fue el Señor de Sipán.
Así, gracias a los atuendos con los que fue enterrado se sabe que era el gobernante de su pueblo y que además estaba considerado como un ser semidivino. Prueba de ello es que muchos de los objetos que se han localizado en su tumba tienen un significado claramente religioso para la cultura mochica, como nos lo confirman otros yacimientos. Es el caso, por ejemplo, de las orejeras con el ave sagradaya vistas en el ritual de la purificación mochica y la túnica de placas metálicas que se había conocido en las representaciones de la danza con soga.
Por otro lado, el Señor de Sipán fue enterrado con el mismo lujo y esplendor que caracterizó su vida. En el centro de la cámara funeraria se encontró el sarcófago del Señor, mientras que a su alrededor, una multitud de objetos, varios sirvientes y un niño, como símbolo de la regeneración, le acompañaron en su último viaje
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:: TUMBA REAL

:: Tumba y ajuar funerario
(MUSEO Tumbas Reales del Señor de Sipán,Lambayeque).Debido a su alta jerarquía,en la sepultura del célebre guerreromoche se hallaron también las urnas con los restod de ocho personas,entre ellas su esposa,su concubina,un niño y varios militares,ademas de un perro y dos llamas.

:: PIZARRO


Pizarro, FranciscoNacionalidad: EspañaTrujillo 1478 - Cuzco 26-6-1541 Conquistador
Como la mayor parte de
los conquistadores castellanos, Pizarro era de origen humilde, concretamente el hijo natural de un alférez del ejército de los Reyes Católicos. Pronto se incorporó a las expediciones que se dirigían a América, participando como lugarteniente de Alonso de Ojeda en la conquista de Caribana. También tomó parte en la expedición que fundó Santa María la Antigua, junto a Martín Fernández de Enciso, y acompañó a Núñez de Balboa en el descubrimiento del Océano Pacífico en 1513. Como recompensa por estas acciones, Pizarro recibió del gobernador Pedro Arias de Avila la alcaldía de la ciudad de Panamá. En 1524 se asoció con Diego de Almagro y el clérigo Hernando de Luque para descubrir el Imperio de los Incas, objetivo que Pascual de Andagoya abandonó tras su enfermedad. Tres fueron los viajes que efectuaron antes de conseguir la definitiva conquista. El primer viaje se realizó en 1524 y tuvo como punto de partida Panamá, participando en la empresa 112 hombres. Pizarro partió en primer lugar y fue seguido por Almagro con 80 hombres más pero la aventura se saldó en fracaso ya que los indios con los que se encontraron no les recibieron amigablemente y Almagro perdió un ojo por culpa de una flecha. Pizarro no se amilanó por la desgraciada operación e inició una segunda expedición en 1526. También partieron de Panamá alcanzando la isla del Gallo. El hambre y las enfermedades diezmaron a la escasa tropa por lo que Almagro regresó a Panamá en busca de provisiones. Pizarro se mantuvo en la isla junto a un amplio grupo de hombres que se negaban a continuar. La llegada de Almagro a Panamá sirvió para que el gobernador Pedro de los Ríos -convencido de la inutilidad de la empresa- enviara una expedición para recoger al conquistador y sus hombres. Pizarro se negó a embarcar junto a 13 fieles -los llamados "Trece de las fama"- y permaneció en la isla hasta que en 1528 uno de sus pilotos llegó a isla del Gallo con un barco, dispuesto a seguir a su jefe en la empresa peruana. La costa ecuatoriana fue explorada y llegaron a Tumbez, ciudad que confirmaba la existencia del reino que buscaban. El 3 de mayo de 1528 Pizarro decidía regresar a Panamá donde se encontró con la tajante negativa del gobernador a apoyar la empresa. El siguiente paso de Pizarro será hacer un viaje a España para informar al emperador Carlos de las riquezas de Tumbez. En Toledo conoció al ya famoso Hernán Cortés y consiguió la firma de la Capitulación de Toledo -26 de julio de 1529- por la cual se concedía a Pizarro el cargo de Capitán General y Gobernador de Nueva Castilla, nombre otorgado a las tierras peruanas, así como una pensión de 1.000 ducados. Almagro recibiría el título de hidalgo y el oficio de alcaide de Tumbez mientras que Luque obtendría el obispado de Nueva Valencia y los "Trece de la fama" recibían el privilegio de hidalguía. Para la próxima y definitiva expedición involucró a sus hermanos Hernando, Juan y Gonzalo. A su llegada a Panamá Pizarro y Almagro se enzarzaron en una disputa por los beneficios obtenidos por el primero en la capitulación, disputas que se solventaron cuando se inició el tercer viaje, a principios de 1531. Al llegar a Tumbez contemplaron como la ciudad había sido arrasada con motivo de la guerra civil entre Huascar y Atahualpa, iniciada al fallecer el padre de ambos, Huayna Capac. La primera decisión de Pizarro sería penetrar en el país incaico manteniendo a sus tropas a pie y a caballo en las cercanías del litoral. Llegados a la localidad de Saña se dirigieron al corazón del Imperio: los Andes. A pesar de las dificultades, el 15 de noviembre de 1532 alcanzaron Cajamarca, encontrándose la ciudad abandonada. Se envió una embajada a Atahualpa -reciente vencedor de su rival, Huascar- en la que se le indicaba la presencia hispana en la zona y los deseos de reunirse con él. Atahualpa llegó acompañado de 10.000 quiteños desarmados lo que facilitó su captura. El inca ofreció a los españoles una gran cantidad de riquezas a cambio de la libertad. Las riquezas llegaron con fluidez a Cajamarca y serían repartidas entre los conquistadores. Temiendo que los recién llegados nombraran inca a Huascar, Atahualpa mandó asesinar a su rival, aportando a Pizarro una excelente excusa para condenarle a muerte. Atahualpa será ejecutado el 26 de julio de 1533. En agosto Pizarro -acompañado de las escasas tropas españolas y de los auxiliares quechuas, enemigos de la dominación inca- se dirige a Cuzco, la capital del Imperio Inca, tomando la ciudad y convirtiéndose en el dueño del Perú, a pesar de reconocer como inca a un tercer hermano, Manco Cayac. El 18 de enero de 1535 se funda la nueva capital, la Ciudad de Los Reyes, la actual Lima. Almagro es nombrado gobernador de Nueva Toledo -las tierras del sur del dominio de Pizarro- y parte hacia la región de Chile para realizar su conquista. En Cuzco se reproducirán los momentos de tensión al huir de la ciudad el inca Manco, quien organizó un potente ejército y regresó a la capital para enfrentarse a Pizarro. El regreso de Almagro de tierras chilenas -debido a no poder someter a las guerreras tribus de la región- resultó providencial ya que los sublevados tuvieron que levantar el sitio, refugiándose en Vilcabamba desde donde Manco inició una guerra de guerrillas contra los conquistadores. Inmediatamente se desencadenó una guerra abierta entre los partidarios de Almagro y los de Pizarro, lucha que se saldó con la muerte de Almagro en la Guerra de Salinas al ser hecho prisionero, juzgado y ejecutado (1538). El hijo de Almagro, también llamado Diego de Almagro "el Mozo", decidió vengar la muerte de su padre por lo que invadió el palacio del gobernador Pizarro en la Ciudad de los Reyes, donde el conquistador de Trujillo ponía fin a sus días el 26 de junio de 1541.



:: CAJAMARCA


Históricamente, La Plaza de Armas de Cajamarca, es La Plaza más importante de Suramérica. En ella el conquistador español Francisco Pizarro capturó al Inca Atahualpa después de una matanza que, hasta ahora, estremece a la humanidad. En la actualidad, la Plaza de Armas conserva todavía, la forma cuadrada de todas las ciudades fundadas por los españoles, pero antes de la conquista tuvo la forma triangular. En el centro se ubica ahora una hermosa pileta octogonal labrada en cantería y nada de lo que hay ahora, recuerda el sangriento hecho que allí ocurrió. Sus jardines irradian paz, tranquilidad y el mismo equilibrio ambiental de sus campiñas.

:: MASACRE DE NATIVOS

Arqueólogo encontra prova do início do massacre de nativos da América por europeus
por
maxxell — Última modificação 14/11/2007 11:07
LIMA - O arqueólogo peruano Guillermo Cock descobriu em uma escavação o primeiro crânio já encontrado de um nativo do Novo Mundo morto pelo disparo de um conquistador espanhol. Especialistas forenses chamados para analisar um buraco encontrado no crânio confirmaram que o a vítima foi morta com um tiro. Análises de peritos americanos determinaram que a morte aparentemente ocorreu em 1536, pouco depois da fundação de Lima.
A bala pode ter sido disparada por um arcabuz, uma antiga arma de fogo comum na Espanha naquela época, cujo uso foi rapidamente propagado no Novo Mundo. Os trabalhos de Cock, um arqueólogo com 20 anos de experiência, foram financiados pela "National Geographic", que divulgará nesta quarta-feira, em Washington, mais detalhes sobre a descoberta.
- É a primeira vez que descobrimos um cadáver com um buraco causado pelo impacto de uma bala de arcabuz, as armas dos conquistadores espanhóis do século XVI - disse Cock.
Para os especialistas, a descoberta abre a possibilidade de se reescrever esse período da História. Na terça-feira, Cock disse que a descoberta de 483 sepultamentos em Puruchuco, subúrbio de Lima, revela detalhes que contrastam com as versões dos cronistas da conquista do Novo Mundo.
A equipe concluiu que a maioria das pessoas achadas ali morreram de maneira violenta, vítimas de armas tradicionais, como lanças de pedra, e que, seguramente, foram mortos por outros nativos. Aparentemente, os indígenas do povoado de Guailas, descontente com o governo inca, aliaram-se aos espanhóis, graças à mediação da princesa inca Inés Huaylas, concubina do conquistador espanhol Francisco Pizarro. Os sepultamentos não foram feitos de acordo com o rito inca, possivelmente devido à pressão criada pela batalha.
- Vamos ter que olhar a História como um processo muito mais complexo, não são simples como um pequenos grupo de espanhóis ter sido capaz de dominar todo o império inca - disse Cock.
O cemitério de Puruchuco, descoberto em 2004, quando começaram as escavações para a construção de uma avenida, é considerado uma prova do Cerco de Lima, episódio que culminou com a morte do líder dos incas rebeldes, Quizo Yupanqui. Os corpos foram datados de agosto de 1536.
Segundo Cock, para os espanhóis de Pizarro, a batalha após o Cerco de Lima foi especialmente importante, porque significou uma vitória fundamental após várias derrotas para o poderoso império inca.
Os sepultamentos não foram feitos de acordo com o rito inca, possivelmente devido à pressão criada pela batalha.
- Os restos estavam muito perto da superfície, não estavam orientados em direção ao noroeste e estavam envoltos em telas simples, não como exigiam os ritos funerários. E não tinham oferendas - descreveu Cock.
Para ele, a falta de rigor pode se explicar pelas circunstâncias extremas posteriores à batalha e "pelo temor dos incas de serem encontrados enterrando os seus". Além disso, podem ter pesado a desestruturação da sociedade inca na conquista espanhola e o possível desaparecimento dos especialistas em ritos funerários.
Todos os restos encontrados no cemitério eram de indígenas de 18 a 24 anos. Três eram mulheres. Trinta e cinco foram seguramente vítimas de doenças trazidas pelos colonizadores.
Fonte:
http://oglobo.globo.com/mundo/mat/2007/06/20/296436119.aspvv

:: RELIGION INCA

Religión Inca

Viracocha e Inti

Los dioses más importantes entre los incas son:

Inti: dios-sol, la divinidad principal que se adoraba en el Coricancha de Cuzco. Este dios tenía mucha importancia política porque los Sapan Inca afirmaban descender de Inti, lo cual les proporcionaba la reputación de un origen divino. En el coricancha había una estatua de Inti de oro. Representaba un niño pequeño sentado, con rayos solares saliendo de su cabeza y hombros, grandes pendientes en sus orejas, un pectoral y una diadema real. Esta estatua se llamaba Punchao. Los incas creían que el oro era sudor del sol. Según la ideología inca, estaban obligados a conquistar otras tierras para extender la religión de Inti y Viracocha. Una buena excusa.
Mama Quilla: la luna, esposa de Inti. Tenía su propio templo en Cuzco con sus propias sacerdotisas. Los incas creían que la plata eran las lágrimas de la luna
Viracocha: Era el dios creador, que había comenzado el Cosmos en el lago Titicaca. Cada tribu en los Andes tenía su propio mito de la creación, en el que la tribu en cuestión aparecía como el centro del Universo. Viracocha se representaba en forma humana, con rayos saliendo de su cabeza, serpientes alrededor de sus brazos y cabezas de jaguar saliéndole del pecho. Se suele relacionar con el dios de la puerta de Tiuhanaco. Pese a su importancia, Viracocha recibía poca atención de los incas.

Illapa, dios del trueno y dador de la lluvia. Muy reverenciado por su papel en la agricultura. Se le representaba como un hombre flotando en el cielo con una maza en una mano y una honda en la otra.
Pachamama: madre tierra relacionada con las huacas.

Pachacamac: “el hacedor de la tierra” un dios regional de la costa famoso por su oráculo, que tenía ya dos mil años de existencia en época del imperio inca. Era el dios de los terremotos.

En la región andina también existían cultos menores a otros planetas o estrellas. Las cimas de las montañas eran así mismo objeto de culto.

Acllacona o mamacona

Las Acllaconas o “vírgenes del sol”. Jóvenes escogidas a los quince años por su belleza y talento para convertirse en servidoras de la divinidad. Provenían de todo el imperio. Se encargaban del culto a Inti. Tenían cuatro años de noviciado (aprendían a cocinar, preparar chicha y tejer) Después, algunas eran seleccionadas para casarse con un noble, otras para servir en el templo. Cuando alcanzaban su madurez y dejaban de ser novicias eran llamadas mamaconas. Si rompían la regla de la castidad eran condenadas a muerte

Ceques, huacas y panacas

Las huacas eran lugares o piedras sagradas relacionados con la religión incaica, particularmente con el culto a los muertos. Los incas creían que sus antepasados, especialmente los héroes y líderes, nacían de la tierra y no morían sino que se transformaban en piedras o fuentes. Estos lugares mágicos de nacimiento y muerte eran las huacas. También había huacas (edificios, árboles, caminos...) que rememoraban acontecimientos importantes en la vida de los antepasados. Era necesario hacer ofrendas de comida, bebida y ropa a los muertos. En ocasiones se les hacían sacrificios humanos, con frecuencia niños pequeños, sobre todo cuando ocurría algún desastre natural. Parece que cada ayllu de Cuzco tenía sus huacas específicas. Se piensa que cada ciudad andina tenía su propio sistema de huacas.

Los ceques: Las huacas de Cuzco estaban organizadas en ceques. Los ceques eran líneas imaginarias concéntricas que salían del coricancha de Cuzco. Había cuarenta y un líneas. En estas líneas estaban 332 huacas.
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.Las panacas: ya hemos dicho que eran grupos de descendientes de un Sapan Inca.Formaban la élite entre los incas porque pertenecían a la familia real. Estaban consagrados a preservar la momia de su antecesor. Cada panaca tenía tierras y sirvientes llamados yanas. Las panacas se mantenían porque cada una tenía asignadas una serie de fincas en territorios conquistados que las proveían de comida, ropa y dinero a través de la venta de sus productos. Más allá del culto a las momias, las panacas eran el sistema social de la nobleza de Cuzco. Tenían grandes posesiones en donde trabajaban miles de campesinos yobreros. También tenían mucha influencia política para elegir al Sapán Inca. Por ejemplo, después de su victoria, Atahualpa deshizo la panaca de Huáscar y se apropió de sus tierras. Esta era una manera de quitarles todo el poder a los partidarios de su enemigo.


El calendario. Ceremonias incas

No sabemos con certeza cómo era el calendario inca. Los incas conocían perfectamente los ciclos del sol y de la luna y basaban sus festividades ceremoniales en los ciclos lunares, pero no hay información fidedigna sobre cómo corregían el desfase entre ciclo lunar y solar. Se especula que tenían doce meses de 30 días y hacían cambios en algunos meses para añadir los cinco días restantes. Las ceremonias más importantes de su calendario eran:
Capac Raymi: (Solsticio de verano en Diciembre) Era el primer festival del calendario y el más importante. En este festival tenía lugar la iniciación de los orejones jóvenes. Necesitaban subir y bajar a cuatro montañas en peregrinación. Por último había una carrera en que tenían que bajar la ladera de otra montaña con gran peligro de su vida. Durante estas ceremonias los jóvenes eran azotados en las manos y piernas. A los 21 días de ceremonia, a los nuevos orejones se les hacia un orificio en las orejas, como símbolo de su pertenencia a la clase noble. Los jóvenes que pasaban las pruebas recibían su nombre adulto (“Cóndor”, “Serpiente”, “Halcón”...) En el Capac Raymi había también ceremonias públicas donde se bailaba, se bebía y se comían pasteles de sangre de llama y de maíz que simbolizaban la comida del sol.

Inti Raymi: (Solsticio de invierno en Junio) Ceremonia de la ruptura de la tierra por el Sapán Inca. La población se reunía fuera de Cuzco antes del amanecer para celebrar la salida del sol. Se sacaban las momias de los anteriores emperadores guardadas y abanicadas por las mamaconas. Se cantaba al sol, se repartía comida y chicha, y se hacían sacrificios. La ceremonia continuaba por ocho o nueve días hasta que el Sapán Inca cogía una azada y abría ritualmente la tierra para indicar el comienzo del año agrícola.

Pese a sus conocimientos de astronomía, los incas no sabían predecir eclipses por lo que éstos eran considerados un augurio nefasto. Los incas creían también que los cometas anunciaban la muerte de un rey. Sendos cometas aparecieron en el cielo poco antes de las muertes de Huayna Capac y de Atahualpa.

Sacrificios entre los incas

Los incas hacían sacrificios humanos, aunque con mucha menor frecuencia que los aztecas. Normalmente sacrificaban llamas blancas a Inti y marrones a Viracocha. También ofrecían conejillos de indias, comida, ropa y chicha a las huacas. Había dos tipos de sacrificios humanos: los Itu, con ocasión de grandes desastres naturales para apaciguar a los dioses, y los Capac Ucha, dedicados a Inti, en donde niños provenientes de cada ciudad eran estrangulados en Cuzco. A otros se les sacaba el corazón y se mojaba con su sangre estatuas de Inti. También en la coronación o muerte del Sapán Inca se sacrificaban 200 niños de cuatro a diez años provenientes de todas partes del imperio. Mil niños fueron sacrificados en los funerales de Pachacutec. Los sacrificados eran emborrachados antes de ser enterrados vivos. También se afirma que 31 de las 332 huacas de Cuzco recibían sacrificios humanos, aunque sólo se han podido encontrar rastros de sacrificios en tres de ellas.

También había sacrificios de jóvenes que venían de las regiones recién conquistadas para ofrecer estas regiones a Inti..

Los incas eran muy supersticiosos y tenían muchos ritos de adivinación, especialmente con arañas. Por ejemplo: sacaban de una jarra una araña viva. Si la araña tenía una pata doblada, era un mal augurio.

:: ARQUITECTURA INCA

jueves

:: ARQUITECTURA INCA

Arquitectura Inca. El Arte de Pulir y Unir las Piedras

La arquitectura inca destacó por su magistral uso de la piedra, particularmente en la edificación de palacios, templos y fortalezas. Un claro ejemplo de ello es Machu Pichu
Su pericia con la piedra la aplicaron también a sistemas de riego adecuados a la difícil orografía de los Andes. los inca "recortaban" las montañas creando terrazas. Cambiaron el curso de ríos para alimentar canales que regaban las terrazas. Por ello el desarrollo de la agricultura fue extraordinario.



Templo de las Tres Ventanas.- Se ubica al este de la plaza principal (Machu Pichchu). Tiene planta rectangular. El nombre proviene de sus típicas ventanas trapezoidales.
Antes de la construcción de cualquier edificio, palacio, templo, pueblo o ciudad; los quechuas tenían un proceso de planificación física que pretendió asegurar el éxito para el futuro. Indisputablemente el conocimiento no sólo era un producto de capacidad creativa de estos lugareños andinos sino fue como se indicó antes, la cultura peruana tiene una edad de 18 a 20 mil años a.C. El estudioso peruano Víctor Angles comenta: " La fase inca es el más corto en el desarrollo de personas prehispánicas, es la última política caracterizada por una expansión militar rápida y poderosa que corona fases más tempranas de formación gradual de naciones de mucho tiempo." Antes de ejecutar cualquier construcción los incas hicieron algunos bocetos, planes, modelos y maqueta y como sistemas de medida usaron balanzas basado principalmente en el anthropometry (medidas con relación al cuerpo humano: brazos, codos, pies, pasos, palmos, etc.). Una demostración de este adelanto es la gran cantidad de maquetas encontrada en casi todos los museos arqueológicos en el país.
En el mundo, ninguna otra civilización moderna podría alcanzar la técnica, habilidad y facilidad para tallar el material lítico como lo hicieron los quechuas en esta parte de la tierra. Se reconocen a los incas entre algunos y otros aspectos, en su organización social equilibrada, dominio y manera peculiar de trabajar las piedras, su conocimiento avanzado, organizado y diseñando, y debido a su época y sin la intervención o influencia de otras culturas intercontinentales ellos desarrollaron una de las civilizaciones más avanzadas del planeta.

El Labrado de la Piedra

La Piedra de los Doce Ángulos.- En la calle Hatun rumiyoc (Cusco) se puede apreciar un antiguo muro inca, que fue parte del palacio de Inca Roca. Este muro es una muestra admirable del trabajo inca en pulir y colocar cada piedra. En esta estructura destaca la llamada "Piedra de los Doce Ángulos", famosa por el perfecto trabajo y ensamblaje de sus esquinas.
Hay todavía hay algunas dudas sobre la manera de cómo las piedras cabían precisamente y estaban saludables. Esas dudas son basadas por la falta de crónicas y detalles de archivos antiguos sobre esas técnicas. Existen algunas hipótesis ideadas dentro de las posibilidades lógicas: el más factible indica que el trabajo era muy lento pero eficaz y las paredes normales fueron empezadas con cuidado y por la parte más baja la fila superior siguiente era más compleja porque las piedras tenían que encajar lateralmente con las junturas mas bajas este caso se demuestra prácticamente por todas partes del Cusco que se tallaron caras superiores golpeándolos despacio con los martillos de la piedra según la forma de la superficie inferior. El trabajo era relativamente simple al manipular las piedras pequeñas, porque se podían ponerse o podrían sacarse muchas veces; pero el problema era levantarlas de los cantos por que pesaban cientos de toneladas. La realidad sugiere que los quechuas pudieron usar modelos naturales o maquetas hechos con materiales ligeros y quizás la arcilla. Se suponía que esos modelos eran reproducidos exactamente; ciertamente, el uso de este método ayudó hacer más fácil los trabajos enormemes. Otra opinión respetada es que ellos pudieron usar una cierta técnica actual que consistió en tomar la medida y la forma de las piedras deseadas (en el museo arqueológico del Cusco hay una cinta de plata muy larga), así ellos hicieron posible un trabajo muy complejo. Muchas de las piedras grandes que son parte de paredes incas casi siempre tienen 2 entalladuras en la parte más baja de sus caras.
En algunos se ve en Saqsaywaman esas entalladuras sirvieron por facilitar el transporte, levantamiento, y manipulación de las piedras durante el proceso de la edificación. Muchos de estos moldeados están en paredes acabadas, pero debido a alguna razón desconocida ciertas piedras son guardadas todavía. En algunos casos excepcionales se aprecia en el Qorikancha del Cusco dónde la cara interior de la pared es semi-redonda conocido como "tambor solar" muestra un moldeado raro que rodea el nicho trapezoidal; es evidente que no se usaron por manipular los bloques pero tenían algún deber religioso o el significado ideo-gráfico que están perdidos.
Entre los materiales usados en las paredes incas está el adobe (ladrillo de barro). Muchos edificios e incluso las ciudades enteras en el Tawantinsuyo eran hechos con este material; ése es el caso de Pachacamaq que está de pie al sur de Lima. Para hacer "adobes" preferentemente se escogía tierra de buena calidad, arcillosa esta era mezclada con el ichu, y en ciertos casos con lana de alpaca. Todos estos materiales estaban mezclados con agua, y puestos en moldes rectangulares y secados al sol.
Los edificios del adobe aun son preferidos en los andes porque son fáciles de conseguir y así tener propiedades termales son durables y cubiertas con paja o tejas.
Los templos y palacios de la ciudad del Cusco eran edificaciones de un solo piso, cubiertas con techos de paja a dos aguas o circulares con una inclinación muy acentuada para facilitar el escurrimiento de las aguas de lluvia. La singularidad de la arquitectura incaica era la calidad del pulido de la piedra y el ensamblaje perfecto de un bloque con otro. En una cultura que no conocía el hierro, esto se lograba gracias a un extraordinario conocimiento del material y a las diestra utilización de herramientas sencillas, como piedras más duras, tales como las cuarcitas y otras. Con todo, se piensa que la construcción de las obras más representativas de la arquitectura inca debió demandar ingentes cantidades de mano de obra, lo cual sólo era dable en una sociedad con un altísimo grado de organización.
Visualmente, el Cusco sagrado destacaba por la sobriedad de sus muros y su característico talud que los hacía más resistentes a los sismos, frecuentes en la zona. Estos muros, sin embargo, construidos las más de las veces con andesita y diorita, no siempre presentaban el mismo tipo de aparejo. El rectangular grande lo encontramos en el Coricancha y el Acllahuasi (actual calle Loreto), y el rectangular pequeño, en el Cusicancha (actual Plazoleta de Santo Domingo, frente al Coricancha). Ambos tipos de aparejo son conocidos también como almohadillado. El irregular geométrico grande, en cambio, es el que apreciamos en la calle Hatun Rumiyoc.
Ensamblado de las Piedras
Un sello de la arquitectura inca que denota el nivel de conocimiento de esta cultura peruana. Las piedras usadas en sus edificaciones encajan exactamente unas con otras. No hay dos piedras iguales; cada una fue tallada para ocupar un determinado lugar, con ángulos caprichosos y protuberancias meticulosamente labradas que encajan unas con otras, como si se tratara de las piezas de un rompecabezas. En la construcción no se empleó argamasa; sin embargo, la unión entre dos piedras es tan perfecta que no se puede introducir ni la hoja de un cuchillo.


Almohadillado

El peculiar estilo inca de dar forma y volúmen a la piedra es único, sobre todo si observamos los interesantes patrones de composición utilizados. Los estudiosos han llamado "almohadillado" al estilo protuberante de la masa petrea que a partir de sus límites o bordes crece hacia dentro, como si el peso del muro comprimiera a la piedra.

Muros Inclinados

Normalmente, las paredes incas están apoyadas y tienen una ligera de inclinación. No hay una regla general o medida para esa inclinación y su deber principal era investigar algún equilibrio entre las paredes que los apoyan. Normalmente las piedras de la base son más grandes o tienen más volumen que el superior.
Formas Trapezoidales

Portal trapezoidal de un recinto Inca del Coricancha. El diseño de dicho acceso es propio y característico de la arquitectura del Tawantinsuyu





Además, las paredes incas son frecuentemente más anchas en la base que en la parte superior. Es más, la forma clásica de arquitectura inca es el trapezoidal que le da una estabilidad y sensación de equilibrio. Es innegable que la inmortalidad fue investigada; la manera de cómo hacer los edificios sísmicos eternos e indestructible por cualquier catástrofe natural. Sólo hombres, deslumbrados por las ideologías fanáticas podría destruirlos parcialmente
Los Techos
Construyendo sus techos con técnicas muy calificadas. Eran hechos generalmente con vigas de madera y cubiertas con paja o "ichu" (césped salvaje local). Según la forma de su techado, los tejados pueden ser clasificados en 4: de una sola cuesta; de dos cuestas; de cuatro cuestas y los cónicos. Simplemente imagine cómo de impresionante son las estructuras de algunos edificios grandes, como el Templo de Wiraqocha en Raqchi que tenía un "Kallanka" la estructura de 92 X 25.25 Mts. (302 X 83 pies) cubriendo una área de 2,323 m² (25004 ft²). Debido a materiales usados y la cantidad de lluvias durante el año, los tejados tenían una inclinación que varía de 50° a 65°. El césped salvaje local "ichu" no dura para siempre los tejados tenían un mantenimiento frecuente renovándose los cada tres o cuatro años como pasa hoy en día.
Tipos de Pared
Existieron diversos tipos de paredes en el incanato y resumidos estos en cinco modelos básicos:
Estilo Rústico

El Rústico o "Pirka": Hecho con piedras ásperas tallados y acomodadas sin mucho cuidado; los espacios vacíos estaban llenos con piedras pequeñas y abundante, barro. Este tipo se usó para la construcción de terrazas, almacenes y casas para la gente común, etc.
El tipo Celular

El tipo Celular: Tiene un aspecto similar a la estructura de un panal de miel hecho con las calizas poligonales pequeñas; se encuentran ejemplos de este tipo en Qolqanpata, Chinchero, Tarawasi, etc.,
Estilo Engastado
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El tipo de Engastado: Hecho con piedras ígneas. Los ejemplos de este tipo son el Templo Principal en Ollantaytambo, el templo de las Tres Ventanas en Machupicchu, Hatun Rumiyoq en Cusco, etc.
Estilo Imperial

El inca sedimentario o Imperial: Consistiendo básicamente de piedras medianas de altura regular en filas horizontales que dan la impresión de ser totalmente rectangular. Formando junturas pulidas y perfectas "donde es imposible resbalar una hoja del afeitar o incluso una hoja del papel ". Excepto una pantalla de la arcilla muy delgada como un sealant que parece haber sido puesto en licuado o estado líquido para habilitar la mudanza y manipulación de las piedras.
Estilo Ciclópeo
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El tipo Ciclópeo: También conocido como Megalítico se caracteriza por contener enormes cantos rodados que en algunos casos pueden alcanzar 8.5 mts. (28 pies) de alto como los que se ven en Saqsaywaman o los que salen del Templo Principal en Ollantaytambo.
En otros casos, la cara interior de la pared es semi-circular, conocida como "tambor solar". Muestra un raro moldeado que rodea el nicho trapezoidal, aunque esta forma aparentemente no fue útil para manipular los bloques, aunque debe haber tenido algún significado religioso o ideográfico que nos son desconocidos.
Entalladuras
En muchas de las piedras de estas paredes ciclópeas se ven 2 entalladuras en la parte inferior que tal vez sirvieron para facilitar su transporte, levantamiento y manipulación, durante la edificación.
Muchas de las piedras grandes que son parte de paredes incas casi siempre tienen 2 entalladuras en la parte más baja de sus caras. En algunos se ve en Saqsaywaman esas entalladuras sirvieron por facilitar el transporte, levantamiento, y manipulación de las piedras durante el proceso de la edificación. Muchos de estos moldeados están en paredes acabadas, pero debido a alguna razón desconocida ciertas piedras son guardadas todavía. En algunos casos excepcionales se aprecia en el Qorikancha del Cusco dónde la cara interior de la pared es semi-redonda conocido como "tambor solar" muestra un moldeado raro que rodea el nicho trapezoidal; es evidente que no se usaron por manipular los bloques pero tenían algún deber religioso o el significado ideo-gráfico que están perdidos.
Koricancha

Coricancha - Recintos Interiores
Fue unos de los más venerados y respetados templos de la ciudad. "El recinto de oro", como era conocido, era un lugar sagrado donde se rendía pleitesía al máximo dios inca: el INTI, por lo que sólo podían entrar en ayunas, descalzos y con una carga en la espalda en señal de humildad, según lo indicaba el sacerdote mayor Wilaq Umo.
El frontis era un hermoso muro proveniente de la más fina cantería, decorado únicamente por una banda continua de oro puro de una palma de alto, a tres metros del suelo, y un techo de paja fina y delicadamente cortada.

Coricancha - Exterior
Las piedras que componen el templo tienen un leve almohadillado en los lados que expresan la sobria estética de los incas. Antiguamente no existía el atrio triangular que sirve de entrada al templo colonial y el muro giraba en ángulo recto hacia la calle Ahuacpinta, la cual aún conserva un tramo del muro original de casi sesenta metros de largo. En el lado opuesto a esta calle, el muro se hace curvo al girar más de 90 grados, y continúa con una curva suave que fue cortada durante la construcción del templo. El muro del Koricancha coronaba un sistema de andenes que bajaban hasta el río.
Composición

Arquitecturas superpuestas de la Coricancha, el Convento de Santo Domingo y la época actual
La base de la composición inca para la construcción del templo, fue la cancha, patio alrededor del cual se disponían varios recintos de planta rectangular.
La primera que estaba junto a Intipampa, contenía los edificios principales del culto al Sol y a otros dioses del panteón inca; mientras que en la segunda ubicada frente a esa plaza se veneraba a Punchao, (una representación del Sol que consistía en una estatua de oro puro de la altura de un niño de diez años) que permanecía allí durante el día, y en la noche era llevado a la plaza para su veneración. El ídolo "dormía" acompañado por numerosas ñustas en una edificación vecina, fuera de la cancha, para luego ser devuelto a su lugar inicial por la mañana.
Según Juan Diez de Betanzos, el cronista biógrafo del Inca Pachacútec - quien "...con el cordel midió y trazó la Casa del Sol"- se construyeron, por lo menos, dos canchas hacia el fondo de la parcela, una detrás de la otra, y quizá otras más pequeñas para funciones de servicio que no se han conservado.
Cabe resaltar que en el lado oeste de la cancha principal existían dos edificios medianos techados a dos aguas, y en el lado este, otros dos más pequeños con el mismo techado. El labrado de la piedra en estos edificios (o en lo que ha quedado de ellos después de la construcción del convento colonial, los sismos y las reconstrucciones,) es aún muy fino.
Los "Aposentos"

Coricancha - Interior de Aposento.

Coricancha - Curiosos agujeros
Los Aposentos (nombre usado por Garcilaso) sirvieron para que la jerarquía religiosa se reuniera. Allí también se recibía al Wilaq Umo o sacerdote mayor. Al fondo del patio se ubicaba el aposento mayor, del que hoy sólo quedan algunos cimientos.
Estudios realizados en el lugar afirman que este aposento fue un espacio amplio de dos corredores formados por un muro central que sostenía la cumbrera. Los hastiales o mojinetes se hicieron en adobe como en todos los edificios incas, y los techados se ejecutaron con estructuras de madera y cobertura de paja.
En uno de los bloques de la segunda hilada se observan tres agujeros que pudieron ser utilizados para evacuar las aguas de las lluvias del patio interior, o como salida de la chicha que se ofrecía como ofrenda. Según los experimentos de Augusto León Barandiarán, si se golpea dentro de los agujeros se pueden escuchar las notas musicales "re", "la" y "mi".

El jardín
El famoso jardín interior del Koricancha era "regado a mano por agua que traían a cuestas" las acllas, y adornado tres veces al año con mazorcas de maíz y frutos de oro que las mismas ñustas colocaban en tiempos de siembra, cosecha o cuando los jóvenes se hacían guerreros en la fiesta del Huarachicuy.
El templo
Para los dioses y la sacralización geográfica Como se ha mencionado anteriormente dentro del templo no sólo se veneraba al Sol, sino a otras deidades menores como la Luna y Venus. Según el Inca Garcilaso de la Vega, el local mediano de la esquina noroeste del templo era dedicado para el culto a la Luna, y el siguiente era para Venus, las Pléyades y otras constelaciones. Al otro lado del patio, en dos recintos menores, se rendía culto al Trueno (Illapa) y al Arco Iris (Cuichu).
En su fachada había un altar que sostenía la plancha de oro que reflejaba el sol del amanecer. Hoy está parcialmente destruido por obras coloniales que fueron reconstruidas más adelante.
El Koricancha no sólo albergaba los principales dioses del panteón inca, sino que tenía una proyección mágico-religiosa, cuyo el fin era el de sacralizar la geografía del Tahuantinsuyo. Por ello, del centro de la cancha principal, inticancha, partían los ceques, que son las líneas virtuales que comunicaban el templo con los espíritus que moraban en las montañas (apus), ante quienes, aún los poderosos incas, inclinaban su cabeza. También estaban ligados a las cumbres, abras, manantiales, salientes rocosas, marcadores astronómicos y puntos principales del paisaje cusqueño. Hasta el momento se conocen 327 ceques, 21 de las cuales se ubicaban en la pared perimétrica del templo o en los frentes de las calles cercanas.
Sobre los ceques, que podían extenderse hasta veinte kilómetros, se situaban, con minuciosa exactitud en el alineamiento, numerosas huacas, que también servían para el contacto con los Apus.

:: ARQUITECTURA INCA

miércoles

:: ARQUITECTURA INCA


Los Incas fueron los dirigentes del imperio americano más grande. Cerca del fin del siglo XIV, el imperio comenzó a extenderse de su región inicial en la región de Cuzco hasta la región sur de las montañas Andinas de América del Sur. Esta terminó brutalmente con la invasión española dirigida por Francisco Pizarro, en 1532.
En el momento de su rendición, el imperio controlaba una población estimada en 12 millones de habitantes, lo cual representaría hoy Perú, Ecuador y también una gran parte de Chile, Bolivia y Argentina.
El
imperio Inca
Los Incas llamaban a su territorio
Tawantinsuyu, lo que en Quechua, el idioma inca, significa Las Cuatro Partes. Un territorio de diversos terrenos y climas muy marcados, que comprendía una larga banda desértica en la costa, entrecortada por ricos valles irrigados; las altas cumbres y los profundos valles fértiles de los Andes; y las cumbres montañosas de la selva tropical al Este. La palabra Inca designa al propio dirigente, así como al pueblo del valle de Cuzco, la capital del imperio. A veces es usado para designar a todos los pueblos incluidos en el Tawantinsuyu, pero esto no es correcto. La mayoría de las decenas de reinos pequeños mantenían su identidad, aún cuando estaban ligados política y económicamente a los Incas. El Quechua fue el idioma oficial y hablado en la mayoría de las comunidades hasta la llegada de los Españoles, pero al menos 20 dialectos locales subsistieron en varias partes del imperio.
La arquitectura
Los Incas desarrollaron un estilo altamente funcional de arquitectura pública que se distinguió principalmente por sus técnicas avanzadas de ingeniería y de trabajo fino de la piedra. El plano de sus ciudades estaba basado en un sistema de avenidas principales atravesadas por calles más pequeñas que convergían en una plaza abierta rodeada de edificios municipales y templos. Las estructuras eran de un solo piso, con un perfecto ensamblado de piedras talladas; también se usaban ladrillos de adobe y paja en las regiones costeras. Para la construcción de grandes monumentos tales como la gran fortaleza de Sacsayhuamán cerca de Cuzco, unos bloques masivos poligonales fueron ensamblados entre sí con una extraordinaria precisión. En las regiones montañosas, como la espectacular ciudadela andina ubicada en el Machu Picchu, la arquitectura inca refleja a menudo algunas adaptaciones ingeniosas del relieve natural.
La
religión
La religión del estado estaba basada en la adoración del Sol. Los emperadores Incas eran considerados como descendientes del Dios Sol y eran adorados como divinidades. El oro, símbolo del Dios Sol, era muy explotado para el uso de los dirigentes y miembros de la elite, no como moneda de intercambio, sino principalmente con objetivos decorativos y rituales. La religión dominaba toda la estructura política. Desde el Templo del Sol en el centro de Cuzco, se podían trazar líneas imaginarias en dirección de los lugares de culto de las diferentes clases sociales de la ciudad.
Las prácticas religiosas consistían en consultas de oráculos, sacrificios como ofrenda, transes religiosos y confesiones públicas. El ciclo anual de fiestas religiosas estaba regulado por el calendario inca, extremadamente preciso, así como el año agrícola. Debido a este aspecto entre otros, la cultura inca se parecía mucho a algunas culturas de la mezo-América tal como los Aztecas y los Mayas.

:: ARQUEOLOGIA


INVESTIGACION ARQUEOLOGICA
Durante los dos últimos decenios los arqueólogos se han acostumbrado a usar la expresión "Andes Centrales" para el territorio que comprende el actual Perú, todo lo que abarca la región litoral del oeste, y la montaña, incluída la montaña boliviana. De esta forma pueden diferenciarse de los Andes Septentrionales (Ecuador y Colombia) y de los Andes Meridionales (noroeste de Argentina y norte de Chile). El concepto "Gran Perú" incluye tambien los mencionados territorios colindantes, que en la época de la Conquista pertenecían al gran Imperio Inca. Mucho antes de la época de los emperadores divinizados, que ejercieron su poder durante dos siglos escasos, hubo corrientes culturales que se formaron mutuamente en todo el extenso territorio del Gran Perú.
El territorio ocupado por el actual Perú es la región mejor investigada por los arqueólogos: lo cual no impide que quede todavía mucho trabajo para las palas. Es preciso llenar las lagunas y las manchas blancas del mapa arqueológico peruano, hasta ahora únicamente esbozado. Es necesario concretar este mapa; ya que, con escasas excepciones, debemos basarnos exclusivamente en la arqueología para el estudio del arte del Perú Precolombino.
Por otra parte resulta muy difícil obtener datos cronológicos, porque en Sudamérica no existe el menor rudimento de escritura jeroglífica. Sin embargo se suple en parte la carencia de tipos de escritura basándose en las numerosas imágenes existentes en los vasos cerámicos de determinados períodos y en la figura y dibujos representados en vestidos, telas y mantos por los tejedores o tejedoras. Tales figuras sustituyen la escritura simbólica de los mayas y los dibujos mejicanos, aunque solo hasta cierto punto. La parte más importante de la historia cultural del Perú precolombino se basa unicamente en la ciencia de la pala excavadora. Al investigador alemán Max Uhle se le considera el pionero de esta ciencia en los países andinos. Sus primeras excavaciones sistemáticas, las primeras en todo el Perú, se efectuaron en los años anteriores a la entrada de nuestro siglo. Entre los investigadores peruanos que le siguieron ocupa el primer lugar Julio C. Tello. También los franceses y otros sabios alemanes han llevado a cabo investigaciones arqueológicas en el Perú. Entre los más recientes hay que mencionar a H. Ubbelohde-Doering.
Es imposible escribir una historia del arte y de la cultura peruana sin tener en cuenta los resultados de todas estas excavaciones que, por otra parte, no se han efectuado aún en todas las provincias culturales. La mayoría de los objetos artísticos que existen en los museos y colecciones particulares no se deben, por desgracia, a excavaciones sistemáticas sino a la actividad de los buscadores de tesoros (huaqueros), que infestan aquellos lugares desde los primeros días de la conquista. Más tarde, cuando las cerámicas se pagaban a buen precio, vino a añadirse al saqueo la búsqueda de vasijas cerámicas y, por último apareció la atracción por los tejidos descubiertos en las excavaciones, que antes se abandonaban en la arena del desierto, sin prestarles la menor atención.La belleza de estos tejidos es a menudo extraordinaria y constituyen tal vez lo más valioso que nos legaron los antiguos habitantes de los oasis en los valles peruanos. Tejidos de estameña y de hilo, tapices y mantos de terciopelo como los del antiguo Perú no existen en ningún otro lugar de la América precolombina. Encontramos casi todos los tipos de tejido del mundo antiguo. Se conocen incluso los más complicados procedimientos de teñido, como el Ikat y el Planghi; existen también tejidos de algodón confeccionados de manera más sencilla y pintados. Al parecer son originarios del Perú algunos procesos técnicos del arte del tejido.
Casi todos los tejidos conservados hasta nuestros días proceden de la región litoral, seca y arenosa. Hay que admitir sin embargo que en las regiones montañosas se crearon algunas de las piezas más bellas. Sin duda los tejidos, que no podían romperse como la cerámica, contribuyeron más de lo que generalmente se cree a la propagación de determinados estilos artísticos. Una de las materias primas más importantes venía de las montañas: la lana de llama y de alpaca, y la de mayor calidad, la de la grácil vicuña.Por dos motivos damos preferencia al arte del tejido: en primer lugar porque es un arte específicamente peruano, por lo menos a juzgar por su actual desarrollo, y segundo, por el importante papel que desempeñó en la propagación de los estilos artísticos.
Muchos investigadores se han ocupado preferentemente de la antigua técnica textil, pero su exacta localización y el estudio de sus distintos momentos están muy lejos de haberse desarrollado como la investigación de la cerámica, el material más importante en la arqueología peruana.
El conjunto de la cerámica, procedente de diversos lugares y épocas, encontrada principalmente en las tumbas, es poco menos que inconcebible. De la misma forma que los tejedores confeccionaron sus más delicadas piezas con herramientas muy rudimentarias, tampoco los ceramistas poseían tornos para moldear sus vasos. La curva más bella se lograba con las manos, incluso posteriormente cuando se introdujo el uso de moldes.
Se desconocía totalmente la técnica del vidriado, que confiere a menudo su mayor encanto a la cerámica del asia oriental.